
Avda. Comunidad Valenciana, 2
Teléfono: 964711313






TERUEL
C/ Francisco Piquer,6 (detrás de la catedral)
Tel.: 978-617923
Cierra: domingos

Alfafar (Valencia)
Carretera de El Saler a Alfafar Km4
Tel.: 962112184
El Movimiento Slow propone aparcar la prisa y disfrutar del cada minuto. Para ello reivindica un una nueva escala de valores, basada en trabajar para vivir y no al contrario. La biodiversidad, la reivindicación de las culturas locales y un empleo inteligente de la tecnología, son algunas de sus principales señas de identidad.Por que como dice el corrido mexicano “ No hay que llegar primero, sino que hay que saber llegar”
Y es que esta Actitud Lenta, aplicada al trabajo, no tiene porque significar menor productividad sino por el contrario un trabajo de mayor calidad , más atento a los detalles y desarrollado en un ambiente más flexible y estimulante. De este modo se consigue mayor eficacia e implicación de los trabajadores, que además al terminar la jornada se encuentran en mejor disposición de disfrutar de la vida. Se trata de vivir el presente.
En ellas no hay lugar para la prisa y se trata de fomentar la creación de una conciencia más humana. La primera fue fundada en Bra, en la zona del Cuneo, Italia, y se ha convertido en la sede central de este movimiento. A partir de ahí, la creación de otras Ciudades Lentas no ha parado y en el 2005 ya se superaba la cifra de cien países afiliados.Para que una ciudad se pueda convertir en Convivia, deben cumplir una serie de pautas. La población no puede sobrepasar los 50.000 habitantes, ni ser una capital y además se deben cumplir una serie de requisitos en seis planos diferentes: legislativo medioambiental, infraestructura política, calidad urbana, productos locales, hospitalidad con los visitantes y conocimiento sobre las actividades de la localidad.
En España el Movimiento Slow llegó en 1994. Podemos encontrar 11 Convivias dispersas en toda la Península. Además en la primera edición de los Slow Food Awards, Jesús Garzón fue uno de los ganadores gracias a su labor de identificar los caminos de rebaños y revivir las actividades de trashumancia como medio de protección del medio ambiente de las montañas.El Movimiento Slow hace que las personas se pregunten: ¿realmente es necesario vivir tan acelerados? ¿disfrutamos lo suficiente de nosotros mismos y de nuestro alrededor? ¿Por qué nos hemos dejado seducir por otras culturas cuando vivimos en una que no tiene nada que envidiar? Ocupados en ganar dinero que nos asegure un futuro cada vez más incierto, nos hemos olvidado de disfrutar de lo cotidiano. ¿por qué no ir andando al trabajo si se encuentra cerca?, ¿por qué no levantarte diez minutos antes y darte un homenaje con un buen desayuno? o simplemente ¿por qué no dejar que sea la vida la que nos marque su propio ritmo?
En el barrio de Gracia, mas exactamente en la calle Perill nº 33 se encuentra "escondido" el restaurante BILBAO. Lugar fabuloso (de fábula) por su ubicación, solera, ambientación y parroquia con más de 50 años de historia tras de sí, sin duda, el Bilbao es uno de los establecimientos más emblemáticos de Barcelona, de sus platos sobresalen los canelones trufados, el bacalao a la ampurdanesa, el filete de toro a la pimienta o la sopita de fresa con helado de maracuyá, entre otros platos.
El Bilbao es otro mundo. Salvando las distancias me recuerda a nuestro Barrachina tristemente desaparecido, aunque en el Bilbao hay algo más de actualización de su cocina. Los huevos fritos con foie y Pedro Ximenez, ahora tan de moda, en el Bilbao ya son un clásico. Sus guisados, como el rabo de buey son como miel en la boca. El morro de bacalao o el "trinxat" de col i patata son también clásicos en este cincuentenario restaurante. La carta es estraña, a veces uno no sabe como enfrentarse a ella, pero hay opciones para todos los gustos. El local tiene ese aire de antiguo café que recuerda al deasparecido Velódromo de Muntaner, con ese encanto irregular que nos transporta en el tiempo. La carta de vino es completa aunque un tanto clásica y las copas a veces no estan muy cuidadas. Pero en definitiva, es un restaurante para ir a comer, y a comer bien de verdad.
C/ Perill, 33
Tel.: 93 458 9624
De 13 a 16 y de 21 a 23 h. ( Cerrado : D y Festivos)
Barcelona
Gràcia
Metro: Diagonal (Líneas 3 y 5)

Lo último para cenar en Valencia Se llama Boing Boing, y está en la calle Conde de Montornés número 8, cerca de la plaza de los Patos., en una antigua casa de dos pisos reformada en plan muy popero y modernillo, donde el primer piso es ideal para tomar las copichuelas (antes o después) en sus cómodos sofas, con la música un pelín más alta y luz más tenue y el segundo pensado para las cenas o comidas.
Te sorprenderá su ubicación y su decoración original e impactante.
La idea es que todo se comparte, la lista tiene 20 platos y van todos al centro. Te puedo decir que es una auténtica delicia (te digo que hacía tiempo que no disfrutaba tanto). Milhojas de berenjenas, hojaldres con espinacas y queso de cabra, rissoto al queso con tomate, mini hamburguesas de buey con mermelada de cebolla, ensalada de tres quesos con vinagreta de frambuesa…
Te aconsejo que reserves con antelación, su teléfono es 96 392 02 02.
¿Cuántos días al año los pasas fuera de casa?. ¿Cuántas veces comes y/o cenas fuera (y lejos) de casa?. ¿Cuántas veces debes elegir donde comer guiado sólo por directorios de restaurantes en internet?. ¿Cuántas ciudades visitas al año?. ¿Cuántas veces al día comes?. Si tu respuesta a cada pregunta es >1 ¡este es tu blog!